Nueva normativa de accesibilidad web: qué cambia y cómo adaptarte

Iconos de accesibilidad web y seguridad digital relacionados con la nueva normativa de accesibilidad web en Europa y España.

La nueva normativa de accesibilidad web ya no es una recomendación: es una obligación legal en Europa y en España. Desde junio de 2025, empresas privadas y organismos públicos deben garantizar que sus páginas web, apps y servicios digitales sean accesibles para todas las personas, incluyendo aquellas con discapacidad visual, auditiva, motora o cognitiva.

Este cambio ha venido impulsado por la European Accessibility Act (EAA) y se apoya en normativas vigentes como el Real Decreto 1112/2018, lo que implica requisitos más estrictos y posibles sanciones si no se cumplen.

En este artículo descubrirás, de forma clara y con ejemplos prácticos, qué exige la normativa, a quién afecta, qué riesgos existen y cómo puedes empezar a cumplirla.

1. ¿Qué es la nueva normativa de accesibilidad web en Europa y España?

Cuando hablamos de la nueva normativa de accesibilidad web, nos referimos al conjunto de obligaciones derivadas de:

Su objetivo es asegurar que cualquier servicio digital esencial, desde un ecommerce hasta una app de atención al cliente, sea accesible para cualquier usuario, independientemente de su condición.

La normativa establece como referencia principal las pautas WCAG 2.1 nivel AA, y se espera que se adopten futuras actualizaciones como WCAG 2.2.

2. ¿Por qué se ha creado esta normativa?

La accesibilidad digital lleva años como recomendación, pero en 2025 se convirtió en obligación por razones muy claras:

  • Eliminar barreras para millones de personas con discapacidad.
  • Reducir la brecha digital en el acceso a servicios básicos.
  • Unificar criterios entre países europeos.
  • Convertir la accesibilidad en un estándar de calidad digital.
  • Hacer que empresas y plataformas digitales sean inclusivas por defecto.

En resumen: se trata de garantizar igualdad real en el entorno digital y evitar que los servicios online excluyan a una parte de la población.

3. ¿A quién afecta la nueva normativa de accesibilidad web?

Obligatorio para organismos públicos

Deben cumplirla:
  • Administraciones públicas
  • Centros educativos, sanitarios y culturales públicos
  • Empresas concesionarias o que operen servicios públicos

Obligatoriedad para empresas privadas

La EAA amplía el alcance a empresas privadas que ofrecen servicios digitales esenciales, como:

  • E-commerce y marketplaces
  • Telecomunicaciones
  • Banca y servicios financieros
  • Transporte
  • Editorial, audiovisual y lectura digital
  • Plataformas de atención al cliente
  • Cajeros, terminales de autoservicio y máquinas expendedoras
  • Software y hardware orientado al consumidor
¿Excepciones? Se contempla la llamada “carga desproporcionada”, pero solo si se justifica documentalmente y se demuestra que el coste de adaptación no es viable. En la práctica, muchas empresas deberán adaptarse.

 

4. Requisitos principales: qué exige la normativa de accesibilidad web

Los requisitos se basan en los cuatro principios WCAG:

1) Perceptible

El contenido debe poder percibirse por cualquier usuario. Ejemplos:

  • Texto alternativo en imágenes (ALT)
  • Subtítulos en vídeos
  • Contraste suficiente
  • Lectura clara y estructura correcta

2) Operable

El usuario debe poder navegar sin barreras. Ejemplos:

  • Navegación con teclado
  • Menús accesibles
  • Sin bloqueos por tiempo
  • Botones fáciles de usar

3) Comprensible

La información debe ser clara y fácil de seguir. Ejemplos:

  • Formularios bien etiquetados
  • Mensajes de error explicativos
  • Lenguaje claro y estructura coherente

4) Robusto

La web debe ser compatible con tecnologías asistidas. jemplos:

  • Lectores de pantalla
  • Interfaces accesibles
  • Código semántico y bien estructurado

5. Ejemplos reales de incumplimiento (muy comunes)

Aunque parezcan pequeños detalles, estos fallos son frecuentes y pueden suponer incumplimiento:

1) Ecommerce sin etiquetas ALT: Las imágenes de productos no tienen texto alternativo.

Resultado: un lector de pantalla no puede interpretar lo que se vende.

2) Formularios con errores solo en color: Si un error aparece solo en rojo, el usuario no sabe qué pasa.

Resultado: barrera para usuarios con daltonismo o lectores de pantalla.

3) Vídeos sin subtítulos: Contenidos sin subtítulos o transcripciones.

Resultado: exclusión de usuarios con discapacidad auditiva.

Estos errores no solo generan riesgo legal: reducen la conversión y dañan la experiencia del usuario.

6. ¿Qué pasa si no cumples la normativa?

El incumplimiento puede derivar en:

  1. Multas económicas según gravedad
  2. Obligación de adaptación inmediata tras inspección
  3. Publicación oficial de incumplimientos
  4. Pérdida de reputación y confianza del usuario
  5. Barreras para licitaciones o acuerdos con entidades públicas
  6. Pérdida de conversiones por mala experiencia

En sectores regulados, esto puede convertirse en un verdadero problema competitivo.

7. Cómo cumplir la nueva normativa de accesibilidad web (guía práctica)

Aquí tienes un plan de acción realista:

1) Realiza un test de accesibilidad web. Combina:

  • Revisión automática (herramientas tipo Lighthouse, Wave…)
  • Auditoría manual
  • Pruebas con lector de pantalla

Consejo: los tests automáticos no detectan todo. La revisión humana es obligatoria.

 

2) Corrige errores por prioridad. Empieza por:

  • Navegación con teclado
  • Estructura semántica (H1/H2/H3 bien usados)
  • ALT en imágenes
  • Formularios accesibles
  • Contraste y legibilidad

3) Forma a tu equipo. La accesibilidad se rompe si nadie sabe mantenerla. Incluye:

  • Diseño
  • Desarrollo
  • Contenido
  • Marketing

4) Aplica mantenimiento continuo. La accesibilidad no es un proyecto puntual, sino un estándar permanente.

5) Apóyate en especialistas. Un equipo experto evita errores, acelera el proceso y reduce riesgos legales.

Cumplir con la nueva normativa de accesibilidad web no solo evita sanciones, sino también mejora tu marca. Una web accesible: aumenta la conversión, reduce el abandono, mejora la experiencia de usuario, refuerza la reputación, amplía tu mercado y te posiciona como una empresa moderna y responsable. Este año, la accesibilidad deja de ser un extra y se convierte en un estándar mínimo.

 

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